INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN
Lo primero que
debemos de remarcar teniendo en cuenta el contexto actual, es que la ingente
cantidad de conocimiento que se genera y el que ya se conoce imposibilita el
absoluto conocimiento del mismo, es decir, que por mucho que intentemos
documentarnos acerca de un tema la posibilidad de dominarlo por completo es
impensable. Por otro lado, la facilidad con la que se genera este “conocimiento”
le convierte en muchos casos, en un conocimiento peligroso. Es decir, esa
información que nos proporciona ¿hasta qué punto es fiable?
Para
ello, creo que es necesario hacer un pequeño inciso acerca de lo que podemos
encontrar. Podríamos encontrar ciertos datos, o lo que es lo mismo,
pequeñas informaciones reales acerca de un tema; por ejemplo, el número de
personas matriculadas en la facultad. Si juntáramos varios datos y los
observáramos detenidamente, podríamos obtener cierta información, aunque,
más bien sería relacionado con la cantidad y no tanto con el significado;
siguiendo con el ejemplo el número de alumnos nuevos cada año, el número de
asignaturas... es a raíz de esta información que vamos a examinar y a valorar
cuando encontraremos un verdadero conocimiento por ejemplo, si la
carrera va a ir en declive o si por el contrario se va a necesitar una mejora y
aumento de las instalaciones.
Pero, ¿qué
son las ciencias de la documentación?
Ante esta pregunta tendríamos que tener en cuenta las posiciones de los
diferentes autores y que, a un nivel básico, podríamos entenderlas como la
parte que conforma el conocimiento que genera nuestra sociedad, la sociedad de
la información. Ahora bien, ¿cuáles son los diferentes ámbitos en los que se encuentran
estas ciencias?
-
Teledocumentación.
-
Bibliometría.
-
Bibliografía.
-
Biblioteconomía.
-
Ciencia cognitiva.
-
Ciencias de la comunicación.
o
Tecnologías de la comunicación visual.
o
Redes y telecomunicaciones.
o
La comunicación y las profesiones.
¿De qué manera
podemos encontrar toda esta información? Ante esta pregunta, es obvio, que el
99% de la población actual sabría responderla y enumerar diferentes soportes, como
son el papel (textual e impreso), películas (audiovisuales), CD-ROM (ópticos),…
Por otro lado, tendríamos que tener en cuenta las características de la
información que queremos guardar y, en base a eso utilizaremos el soporte que
más nos convenga.
A raíz de este
tema, nos surge una pregunta casi obligada, ¿Desaparecerá el papel con Internet?
Es un debate muy controvertido en el que existen todo tipo de argumentos, en
los que de hecho, se reconoce que a corto plazo es imposible; es más, se ha
incrementado el uso del papel. Pero, dentro de un siglo, ¿desaparecerá?
Por otro lado,
para que todo esto tenga un rigor y una validez, necesitan de un proceso de “selección”
que es conocido como la cadena documental.
Las partes de esta cadena son:
En
primer lugar se hace una criba y se seleccionan los documentos más
relevantes; a estos se les realiza un análisis por el cual obtendremos
unas referencias bibliográficas, gracias a las cuales podremos situar este
documento en un apartado más concreto y esto posibilitará enormemente su búsqueda;
gracias a la cual, obviamente, se propiciará una difusión.
A raíz de esta
organización surgen varias posibilidades de encontrar la información, es lo que
denominamos fuente de información.
Para poder
adentrarnos un poco más en las siguientes clasificaciones, debemos contextualizarlas.
En primer lugar, debemos de hacer un especial hincapié en la situación actual
de la información y de las mejoras que se han generalizado en cuanto a esta se
refiere.
El abaratamiento
de los costes y la posibilidad de disponer en un formato pequeño de una cantidad que en papel ocuparía edificios enteros ha sido un paso básico para la implementación de esto, y aunque puedan utilizarse de manera errónea, los soportes
ópticos (como el CD-ROM) han supuesto un cambio sustancial en la
visión de la información, y por lo tanto en la sociedad.

Por otro lado,
es tan importante ese almacenamiento como la posibilidad de gestionar toda esta
información, efectivamente, la gestión de las bases de datos ha
cambiado considerablemente nuestra sociedad, y de hecho, tenemos un claro
ejemplo a la hora de solicitar las becas y ayudas, o simplemente con la matrícula
de la universidad.
Y por último, las redes de
comunicación, que no sólo han roto todas las barreras de tiempo
y casi por completo las de espacio, sino que han permitido una evolución que se
ha desarrollado y se desarrolla de manera exponencial en comparación con antes
del desarrollo de Internet.
Podemos dividirlas en diferentes formas de
consulta, ya sea por su formato, o atendiendo al origen de la misma, ya
sea personal,
institucional o
documental. Y por último, y sin duda, mucho más importante, en
base a la “calidad”
de las mismas,
primarias, secundarias y terciarias.
En
cuanto a las primarias,
decir que son el primer trabajo o investigación que se realiza sobre un tema
(suelen ser las de las bibliotecas
depositarias y estar en papel, también la literatura
gris ya que es información que no está normalizada, y que se divulga
por métodos no convencionales, tesis doctorales…). De las secundarias, podemos
resumirlas como un análisis más detallado y accesible de la las primarias no
necesariamente en papel (directorios, diccionarios). Y por último, de las terciarias,
las definimos como guías realizadas a partir de las fuentes secundarias o incluso
copias de las primarias; las más utilizadas son las bibliografías de
bibliografías ante la ingente cantidad de contenido que existen en las
anteriores; intenta aproximarse al conocimiento “máximo” acerca del tema.
En
cuanto al futuro de estas fuentes de información, es tan incierto como que
seguro es que seguirán ampliándose.
LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN
Las TIC, son objeto de un arduo debate acerca de su implantación casi obligada en la sociedad y por ejemplo las repercusiones de aceptarlas y trabajarlas en la escuela. En primer lugar, podemos decir que las Tecnologías de la Información y la Comunicación son un apartado básico en la sociedad actual; no es que estén implantadas y que formen parte de la misma, sino que tiene muchos beneficios que nos facilitan considerablemente la vida. Obviamente, esto es una ventaja en toda regla, y como consecuencia directa podríamos remarcar infinidad de “subventajas” que derivan de la misma. Pero qué pasa si todo esto se pervierte o se utiliza sin el adecuado conocimiento, he aquí la principal desventaja y un sinfín de derivadas de esta misma. Como reflexión propia, debo añadir que es básico y una necedad negarse a recurrir a las TIC, es la base del progreso; pero por otro lado, no debemos descuidar la enorme responsabilidad que conlleva su uso y no debemos de quitar importancia a las negligencias que cometemos muchas veces al usarlas. Como conclusión final, si es necesario para el futuro y a su vez peligroso, la única solución que existe es una formación bastante importante con respecto al alcance que estas mismas tienen, son necesarias y como tal, debemos de formar ciudadanos que las utilicen correctamente.



No hay comentarios:
Publicar un comentario